martes, 26 de mayo de 2015

Creo que hay pocas cosas comparables a una extraña felicidad que las cosas mundanas y los pequeños placeres de la vida.

No me preguntéis ni el cómo ni el por qué, pero hay algo especial en cada uno que a mi, hay veces que me atonta la cabeza de una manera rara. Es como un hormigueo que empieza en la parte posterior de la cabeza, muy cerca de la nuca, y que como alguien o algo siga haciendo esa cosa durante mucho tiempo, se me va extendiendo a lo largo de toda la superficie craneal, produciendo una sensación extraña pero a la vez muy placentera.

Ver a una persona que, tras un momento de inercia, se pone a pasar las hojas de un periódico o de un libro despacito, muy lentamente, con ese característico sonido que producen las hojas de papel al moverse...

El sonido de alguien que se pone a dibujar o a escribir con un lápiz sobre un folio en blanco, con su movimiento sinuoso y aleatorio...

Alguien que te empieza a acariciar el pelo sin algún motivo aparente, o acariciárselo tu a alguien porque sí...


No tenéis algunos de esos días, fríos y rarunos, en los que, casualmente llueve, no tienes ningún plan para salir, y te puedes quedar eternamente mirando la ventana, oyendo el repiqueteo de las gotas contra la ventana. Suena muy americano, pero ya os digo que en mi pueblo, con los ventanales que hay, es la cosa más desconexiva (¿eso existe?) del mundo. Y otra vez, el hormigueo...

Hay veces en las que me ha llegado a pasar cuando me cortaban el pelo. El sesgado de las tijeras, pasar el peine, que me vuelvan a tocar el pelo, y un constante círculo vicioso sin fin de esos hormigueos extraños.

La sensación es una cosa que no se puede explicar al cien por cien, es algo que tienes que vivirlo para sentirlo. Es lo más placentero y extremadamente relajante de un inercia superior que no hay manera de controlar.

Por si os preguntáis qué es, u os ha picado la curiosidad, esté fenómeno se llama Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma o ASMR en inglés, y el calificativo que recibe por parte de la gente que lo padece, es que la sensación es de un "orgasmo cerebral". Y os aseguro que lo es.

No se si de los que leéis esto, soy el único al que le pasa, pero, por si acaso hay alguno, me gustaría que intentárias describir esa sensación. ¿Difícil, verdad?


Aparte de ese pequeño placer personal, existen otras cosas que no requieren de mucho para darnos un chute de felicidad o algo de optimismo.

El mero hecho de escoger un lugar de tu casa lo mas tranquilo posible (si es que se puede), y si no lo hay, irte al primer parque alejado de la mano de dios, elegir un sitio cómodo, coger ese libro que tanto tiempo has esperado a leer, y desconectar del mundo imaginando esa historia en tu cabeza, imaginando que tu eres el protagonista.

O hacer exactamente lo mismo, pero poniendo algo de música, a toda pastilla o no, me da igual, pero ponerse música y evadirte de la realidad por unas horas, aunque tu cabeza trabaje de manera descontrolada porque, lo queramos o no, la música siempre evoca sentimiento y emociones. Personalmente, tengo cuatro canciones en las que, con dos de ellas, me las puse en momentos crueles, y otras dos, en momentos de felicidad máxima. Y lo malo del modo aleatorio, es que salen lo quieras o no, y es inevitable el no ponerte a pensar en ese recuerdo olvidado una y otra vez. De cualquier manera, también es un pequeño placer, doloroso, pero placer.



Luego esta, y creo que esto lo compartimos entre todos los que estamos o no en la blogosfera, está el cocinar. No hay nada que más me guste que cocinar, para mi o para alguien, me da igual. Si es para mi, genial, desconexión total. Pero si es para alguien, y para alguien a quien quieres mucho, desconexión por doble. Realizas las cosas con más cariño, con más alma y corazón, intentando que todo salga perfecto. Y cuando ya lo tienes todo hecho, entregárselo con la mayor de las sorpresas, esperando ver su reacción.

Ver a una persona, poniendo una cara de alegría desmesurada, dando botes de alegria y fangirleando a más no poder, con eso, con eso yo soy más que feliz. La cantidad de veces que he visto a gente de mi alrededor poner esas caras que te llenan el alma. El esfuerzo al final merece la pena, y por doble.

Yo me conformo con poco, con muy poco. Un sonrisa, un abrazo infinito, una palmada en las espalda, una caricia, un beso, un detalle inesperado, un rincón, la sombra de un árbol, lágrimas de felicidad...esos son los pequeño placeres que al final acaban definiendo quiénes somo, qué somos y cómo somos, porque esos placeres, son los que realmente llenan el alma de las personas.

A veces me gustaría poder ser una persona algo más émpatica. Sé ponerme en el lugar del otro, pero no todo lo que me gustaría. El poder sentir lo que alguien siente cuando recibe algo como lo que he dicho antes, no tendría precio ni para mi ni para nadie.


La sensiblería es lo que tiene, que de que te toca la patata muy pa'lojondo, empiezan a salir cosas como esta.

Rencientemente he aprendido a dar segundas oportunidades solo a quien realmente se lo merece, y esto me lo propuse desde fin de año. Las decepciones son muchas, y me he llevado demasiadas a lo largo de mi vida, y creo que yo también he podido decepcionar bastante a la gente. Pero después de alejarte de esa persona un tiempo, y volver a retomar ese cariño, esa amistad, ese sentimiento de complicidad entre ambas partes, esos momentos, esas risas, esas escapadas, el recuperarlo todo y volver a como se estaba antes, con todo lo que ello supone, te reconforta por dentro.

Y eso, el recuperarlo todo, el volver al principio pero sin perder nada, es otro pequeño placer, ¿o no?

Sé que he dicho muchos topicazos, pero es que es verdad, y si no, el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra. A excepción del ASMR, a no ser que lo tengáis también, que si es así, podéis apedrearme mismamente :)


Venga, ya, hale, se acabó, que estoy demasiado atontolinao y eso no es bien ni para mi ni para nadie. Pero que queréis que os diga, soy así y así soy jaja Y yo que creía que el gimnasio me iba a volver mas brutote y algo mas insensiJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJA MEEEEEEEEENTIRA! A mi la patata no me la cambia ni dios! Los músculos, tal vez, peeeero la patata no. Que yo sepa, sólo conocéis mi lado sensible, el depresivo, el cachondo y el majo. Pero hay más, muuuuucho más...je...jeje...jejeje.....jejejejejejejejejejejejejej venga, vale, ya.

Y ahora, vamos a lo que vamos, que se que vosotros no habéis venido aquí para leer mis debilitaciones patatoncias...o si, no se, todo depende de cada uno, pero bueno, que sé que a vosotros os llama más la atención la tarta que otra cosa.

Esta tarta surgió en unos momentos de lucidez patatil transitoria para desconectar un rato del mundo y de lo que ello conlleva, así que me puse a buscar a ver qué tenía por casa y había pistachos, frutos rojos por ahí perdidos, nueces, fresitas que había traído mi papi, unos mangos que había comprado para batidos, mucho queso de untar (no me preguntéis por qué), espinacas, también para los batiditos (que por cierto, he visto una tarta en Bake Street con espinacas y tengo ganas de hacerla, así que cualquier dia de estos...JE!), y no me acuerdo qué más había, que no me da para tanto.

El caso es que visitando Pinterest, aparecieron varias tartas con pistachos, y ahí que me puse. Hice una fusión de dos recetas, y el resultado es bastante bueno :)

Es un bizcocho muy denso, con una gran cantidad de aceites. Me recuerda mucho a un plum cake, pero un peliiiiin más denso. El sabor a pistacho es bastante sutil, y las frambuesas le dan un toque muy rico y ácido. En fin, una tarta veraniega :)

¡Al lío!


Tarta de Pistacho con Crema de Queso y Frutas
Para la masa:
  • 125 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 250 gr de miel
  • 2 huevos
  • 200 ml de sour cream o crema agria (200 gr de nata 35% M.G. +  zumo de medio limón = sour cream!)
  • 170 gr de pistachos
  • 265 gr de harina
  • 2 cucharaditas de levadura
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato
  • Una pizca de sal
  • Frambuesas al gusto
Para la crema:
  • 350 gr de queso crema
  • 300 gr de nata 35% M.G.
  • 100 gr de azúcar glass
  • 1 cucharadita de vainilla
Para decorar:
  • Fresas
  • Mango
  • Arándanos
  • Moras
  • Cualquier fruta fresca!
Precalentamos el horno a 175ºC, calor arriba y abajo sin ventilador.

Lo primero de todo, es pelar los pistachos. Los venden también repelados, pero si ya son caros de por sí los normales, imaginaros estos. En fin, que toca entretenerse. El peso que sale es una vez sin cáscara. Cuando ya estén pelados, los escaldamos en un cazo con agua hirviendo, sacamos en papel absorbente y empezamos a repelar. Trituramos en turmix o similar y reservamos.

Para preparar la masa, pondremos en un bol la mantequilla en pomada junto con la mil y batiremos todo bien. Mientras batimos, añadimos los huevos uno a uno, batiendo bien tras cada adición.

Tamizamos los ingredientes secos. Añadimos la mitad junto con los pistachos e integramos. Añadimos el sour cream y volvemos a mezclar. Por último, el resto de los ingredientes secos y batimos bien. Nos tiene que quedar una masa lisa y brillante.

Preparamos el molde deseado, en mi caso, uno desmontable de 22 cm de diámetro. Ponemos papel de horno en la base, y engrasamos las paredes. Ponemos nuestra masa en el molde, intentando que quede lo más nivelada posible. Finalmente, esparcimos por toda la superficie, pero con cuidado de que no llegue al borde del molde, las frambuesas que teníamos. Cuando se hornee el bizcocho, quedarán cubiertas por la masa, así que no precuparsus. Para muestra, un botón...

Una vez listo, lo meteremos al horno por unos 35 minutos, o hasta que al pinchar en el centro con un palillo, salga limpio.

Sacamos del horno, y dejamos enfriar completamente antes de desmoldar. Una vez frío, lo dividimos en tantas capas como queramos. Yo lo abrí por la mitad y tan bien :)

Para la crema, en el bol de nuestra batidora (si tenéis KA, mejor, y si no, con una de varillas va que chuta!), ponemos el queso crema, el azúcar y la vanilla. Batimos un poco a velocidad media para integrar. Mientras batimos, vamos añadiendo a chorro, sin miedo, la nata, que tiene que estar bien fría. Subimos a velocidad alta, y dejamos que monte por completo. La textura es muy similar a la nata montada, pero con el sabor y la dureza del queso crema. Esta de muerte!

Finalmente, rellenamos nuestra tarta con la crema de queso, ponemos la capa del bizcocho encima, maaaas crema de queso, y decoramos con frutas frescas. Si queréis, podéis omitir las frutas, pero le dan un punto de frescor muy agradable a la tarta :)


Y ya la tenemos! Como se ve en la imagen, la miga del bizcocho es algo compacta, pero se deja comer muuuy bien. ¡Está muy blandito! En casa gustó mucho, pero creo que tendría que mejorar algo la textura del bizcocho. ¡Me gustan con más aire! jeje Pero está riquísima, de eso no hay duda.

En fin, locuelos y locuelas, espero que os haya gustado esta nueva receta!

Las últimas fotos de este post las tuve que hacer deprisa y corriendo porque por obra y gracia del espíritu santo, ¡se me puso a llover en medio de la sesión! Así que corre que te corre haciendo las fotos jaja 

En fin, que muuuchas gracias por estar ahí, que estamos a puntito de superar los 1500 en Facebook! Wiiiiiiiiii!! A los 1500, habría que hacer algo, ¿no?

Un besote muuuy muuuy pero que muuuuy grande para todos! Sois geniales!

Muaks!

Jesús!

lunes, 27 de abril de 2015

Necesito un doble. 

Está decidido. 

Necesito un humanoide que sea exactamente igual a mi para que vaya a las prácticas en mi lugar, a currar, mientras yo estoy en casita tan ancho dedicando mi tiempo al blog y a otras cosas mundanas.

Si, el blog. Ese espacio transversal entre la realidad y los megabytes el cual tengo más abandonado que un árbol de Navidad en Halloween.  

Necesito que alguien se haga, por un módico precio, una cirugía plástica para parecerse a mi. Anda que no estaría bien ni nada. Pero, mientras convenzo a alguien para que se opere, solo me toca sufrir en mi cuerpo mortal los desvaríos varios de las prácticas.

Sí, esa es una de las razones por las que parece que he cavado un hoyo bajo tierra y me he escondido de la luz del sol. Pero no, sigo vivito y coleando y de vez en cuando me doy un paseo por eso que llaman redes sociales.

Trabajar (gratis) de lunes a sábado absolutamente todos los días, no es nada divertido, y menos aún, cuando trabajas gratis.

¡Bienvenidos al maravilloso mundo de las FCT's!



Os lo juro, las prácticas en el Casino de Madrid me están agotando física y mentalmente. Hay mucho, pero mucho trabajo allí dentro. Si no es una boda para 200 personas, son dos en el mismo día, o una comunión, o una cena para 150 personas, o un catering para 300.

Y así todos los días, al menos en banquetes, que es donde me ha tocado el último mes. De los horarios no me quejo, son bastante decentes y bueno, te acabas acostumbrando a lo que viene siendo todo el mundo laboral en general, a los turnos de 8 horas (o más, según se mire), a trabajar los sábados, a tener un día libre a la semana (quizá dos), y a tener trabajo a todas horas sin relajación ninguna.

Si ya lo decían mis padres, mis tíos, y toda la gente que trabaja, cuando me quejaba de que estudiar era un rollo: "El día en que te pongas a trabajar, echarás de menos el estar sentado en clase".

Cuanta razón tenían...y la siguen teniendo, claro está.


Ahora, en este próximo mes, cambiaré a terraza, donde está "La Terraza del Casino". Sí, con el mismísimo Paco Roncero, aunque aparezca por las cocinas cual fantasma de castillo. Lo que más me gusta es el turno (sarcasmo activated), de 10-16 y de 20 a cierre...

"A cierre"...

Ajam...

Señores y señoras que regentan ese estupendo lugar de comilonas y gente de monedos. El término "a cierre" que ustedes estipulan, yo entiendo hasta que sean las 12 de la noche en punto, que es exactamente cuando se cumplen mis ocho horitas diarias y estipuladas en la ficha de prácticas. EN el mismísimo momento en el que den las 12 en punto, yo voy a ser una jodida Cenicienta, y se me va a ir cayendo el uniforme a pedazos según vaya saliendo de las cocinas.

"Pero es que estás de prácticas, y si te tienes que quedar, pues te tienes que quedar, o si no, te suspendo las prácticas". Es la frase que más nos han ido avisando los distintos "practicantes" que se encuentran en terraza. El modus operandi de los chicos de prácticas alli arriba es el siguiente:

SONRÍE Y ASIENTE A TODO LO QUE TE DIGAN

Ajam...

Claro, claro...


Y ahora, si no queréis conocer una faceta un tanto deslenguada sobre mi persona, recomiendo que os saltéis esta frase que voy a poner ahora en negrita, para que se vea bien, ya me entendéis...

¡UNA POLLA COMO UNA CINTA DE LOMO!

No me matéis, es solo terapia antiestrés. 

Pero tengo las ideas muy claritas al tema de "SONRÍE Y ASIENTE A TODO LO QUE TE DIGAN". Yo, en cuerpo presente, estoy ahí para recibir una formación de lo que viene siendo el futuro mundo laborar que me espera. Vale que os queráis librar de las cosas que más pereza os dan y nos lo mandéis a nosotros mientras tu te tiras 30 minutos para cortar 5 pelotas de mozzarella (verídico), pero, según lo que cuentan allá arriba, los gritos abundan, y por ahí si que no paso.

Punto uno, lo dicho, estoy de prácticas para recibir una formación.

Punto dos, no formo parte de la plantilla de tu equipo, solo soy un "extra" por así decirlo, con la ligera excepción de que no cobro absolutamente nada y voy de gratis a trabajar. Al primer grito, te van a hacer las prácticas quien yo me se. Yo no estoy ahí para aguantar a energúmenos con aires de grandeza.

Punto tres, las amenazas de suspenderme las prácticas te las metes por donde te quepan. En banquetes estábamos todos de buen rollos y cuando decían eso, sabías que iban totalmente de broma, porque allí abajo todo es un cachondeo. Pero arriba, en terraza, lo sueltan muy a la ligera, y claro, así están los pobres, que en cuantos les amenazan con eso "SONRÍEN Y ASIENTEN A TODO LO QUE LES DIGAN". Ya hablaré yo con quien tenga que hablar para que en caso de que ocurra algo similar, me cambien de sitio. Paso de aguantar a imbéciles sin cobrar un duro :)


Puede que ahora mismo estés descubriendo una pequeña faceta mía que tal vez desconocíais. No todos los días soy ese chico alegre que escribe post para que os riáis un ratejo, que también tengo mi genio, oiga.

Lo sé, de que me sube la sangre al cerebro y le da por activarse el hemisferio de la bordería, no hay quien me pare. De buenas, soy muy majo y muy agradable, pero tócame justo en el punto exacto, el más mínimo roce, y soy la persona más borde del mundo :) Así que, mejor tenerme de buenas, a que esté de malas todos los días, cosa que, no creo que pase en terraza.

Dicen que nunca hay que juzgar un libro por su portada, y que nunca hay que creerse todo lo que te digan hasta que no lo veas con tus propios ojos, así que, mañana, que será mi primer día en terraza, espero que los planetas se alineen para que el día sea prometedor y nada angustioso.

Pero bueno, no todo en la vida es paz, amor y felicidad...¿o sí?

Mientras tanto, como no todo se puede tener en la vida, ¿qué tal si nos autocomplacemos de felicidad con un buen tartoncio de aúpa?

¿Y si ese tartoncio es una Carrot Cake? ¿Y si tiene el frosting de queso infalible que nunca falla? ¿Y si os digo que aguanta húmeda cinco días? Bueno, eso fue lo que duró en casa :)

Así que, sin más tardanza, ¡vamos allá!


The Best Carrot Cake Ever
Para la masa (para un molde de 27 cm)
  • 500 gr de harina
  • 3 cucharaditas de levadura
  • 2 cucharaditas de bicarbonato
  • 1 cucharadita y media de sal
  • 3 cucharaditas de canela
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada
  • 1/2 cucharadita de jengibre en polvo
  • 500 ml de aceite de oliva suave
  • 500 gr de azúcar moreno
  • 6 huevos
  • 100 ml de leche
  • 500 gr de zanahoria rallada
  • 100 gr de miel
  • 200 gr de dulce de leche
  • 200 gr de nueces (yo usé pecanas)
Para la crema:
  • 300 gr de queso crema
  • 300 ml de nata para montar
  • 4 cucharadas de azúcar
  • 1 cucharadita de vainilla
Si tenéis una batidora tipo KA, os solucionará la vida, y si no, pues a manita, que también sale divinamente.

Empezamos precalentando el horno a 160ºC, calor arriba y abajo. Engrasamos y enharinamos nuestro molde, y para un mejor desmoldado, le podéis poner papel de horno en la base :)

En el bol, ponemos todos los ingredientes secos: harina, levadura, bicarbonato, sal, especias y azúcar moreno. Mezclamos muy bien. Añadimos el resto menos la zanahoria y las nueces: el aceite, los huevos, la miel, el azúcar y la leche. Batimos todo muy bien hasta que quede bien homogéneo. Por último, incorporamos la zanahoria y las nueces.

Ponemos la masa en el molde y hornearemos durante una hora y media. Si se empieza a tostar demasiado, pondremos papel de aluminio y listo :)

Una vez hecho, y ya sabéis, para comprobarlo, un palillito, y si sale limpio, es que está lista. Sacamos del horno y dejamos enfriar completamente.

Para la crema, ponemos en el bol de la batidora el queso, el azúcar y la vainilla, hasta que quede bien cremoso. Mientras seguimos batiendo, añadimos a chorro la nata. Montamos a velocidad alta hasta que esté dura, y listo.

Solo nos queda abrir nuestro bizcocho, rellenarlo, tapar con la otra parte, poner más crema, y decoramos con unas nueces picadas. ¡A comer!




Mirad que miga tiene en la foto. La textura es super húmeda, nada pesada y muy, muy rica. Es la receta definitiva de Carrot Cake, al menos, de momento :)

Si os estáis preguntando qué pintan las gafas en las fotos, es en honor al hipsterismo, porque esta tarta, más hipster no puede ser, ¿verdad?

En fin, que espero que os haya gustado esta nueva receta y que la intentéis en casa, que estoy seguro de que os gustará :)

Un besote enorme para todos y nos vemos....pueeeees....esto.....¿cuando las ranas críen pelo? Es bromis.

Gracias a todos por estar ahí y por aguantarme! Sois lo más!

Muaks!

Jesús

viernes, 13 de febrero de 2015

Empieza la temporada del moñismo por excelencia.

Definamos "moñismo"...

MOÑISMO: 1-. Estado de romanticismo extremo elevado a la enésima potencia en el que se encuentran uno o varios individuos, generalmente parejas, en la flor amorosa de la vida. 2-. Agilipollamiento provocado por cierto angelito gordote con alas que lanza flechas envenenadas de amor, las cuales afectan a uno o varios individuos cortándoles el riego sanguíneo a la cabeza (y moviéndolo para otro lado). 3.- Estado de tontuna pastelosa constante entre una pareja de individuos que, al visualizarlos en la cercanía o lejanía, provocan espasmos estomacales, produciendo así una vomitiva serie de arcoíris.

Ea, ya tenemos el moñismo definido. Voy a llamar a la RAE y que lo incluya, porque vamos, es que levantas una piedra y te salen más parejas que en los culebrones.

Empecemos a definir punto por punto el moñismo, que se va extendiendo como plaga que lleva el diablo.


1-. Estado de romanticismo extremo elevado a la enésima potencia en el que se encuentran uno o varios individuos, generalmente parejas, en la flor amorosa de la vida.

Vale, analicemos la situación.

Parejita ultra monosa que probablemente acaban de empezar su relación como si no hubiera un mañana, agarrados todo el santo día de la mano como si tuvieran superglue en ella, dándose besos a todas horas delante de la población soltera (la cual se muere de envidia, nos guste o no), y con expresiones de cariño empalagosas a más no poder.

Muy bien, perfecto todo esto. Pero...

IROS A UN HOTEL

Una cosa es que si, que vale, que os deis un poquito de vez en cuando, o que os cojáis de la mano todo el tiempo, o que os deis abracitos. Hasta ahí vamos bien. Pero que os empecéis a enrollar con un movimiento fluctuante lingual, delante de todo el mundo y con la sangre efervescente en esos momentos, además de distintas metidas de mano, pues como que no.

¿Que estáis muy contentos porque por fin habéis conseguido a esa persona especial que os traía locos? No hay problema. Pero por favor, si la cosa empieza a subir de tono, no lo demostréis en público, que al final acabáis en alguna red social de cajón.


Por otro lado, están las otras parejas pastelosas, que siguen los mismos pasos, pero que no se dan tantas expresiones "cariñosas" en público.

Son más timidillos en la calle, cuando se ven, están mas callados en las citas, y sienten esa vergüenza como si fuera el primer día, aunque ya lleven saliendo un par de meses. Muy bonito. Sinceramente, son las parejas que más monas me resultan y que despiertan en mí un sentimiento raruno, pero bueno, esa es otra historia. El caso es que son monos...de cara al público.

Como he dicho, no suelen mostrar afectividades varias en público, PERO os invito a que os dejen ver una de las conversaciones en su móvil. Adjunto conversación...

                 Qué cosa más empalagosa por favor
                                 Qué cosa más empalagosa por favor

La reacción mayoritaria sería esa.

Otros dirían un tremendo "Oooooooooooooh".

Y otros directamente se callarían, lo cual no quiere decir que su cabeza maquine cosas.

Son tan cargantes esas conversaciones que dan ganas de hacer que se traguen el móvil de un guantazo. Si me dices que lo hacen en casita a solas bien, pero que estén todo el rato tiqui-tiqui-tiqui con el móvil al salir con los amigos o con la familia, PUES NO. Esperas a que acabe la cosa y ya si eso hablas, pero como todos nos cegamos con esos temas, pues nada :)

Ojo, no tiene absolutamente nada que ver con el punto 3. A ese ya llegaremos.


2-. Agilipollamiento provocado por cierto angelito gordote con alas que lanza flechas envenenadas de amor, las cuales afectan a uno o varios individuos cortándoles el riego sanguíneo a la cabeza (y moviéndolo para otro lado).

Continuando con el moñismo como forma de vida, llegamos el momento culmen del enamoramiento por excelencia: San Valentín.

Sí, ese día que por suerte o por desgracia se encuentra en el mes de febrero, antes del día trece (pobre Jason, Si se celebrara el día 13 y cayera en viernes, el sí se iba a alegrar del color rojo de San Valentín. Je...), y que por consiguiente, tiene cierta dosis propagandística para que tengamos detalles monos con personitas especiales.

Bien.

Aquí también es donde entra en juego ese gordo con alas que lanza flechas a diestro y siniestro a todo individuo que pilla desprevenido y en momentos de agonía amorosa. Para los amigos, Cupido. Miles de millones de parejas deciden lanzarse el día de San Valentín y declarar su amor a esa persona que probablemente (o no), les haga felices el resto de su vida. ¿Bonito, verdad?

JAAAAAAAAAAAAAA! Hay dos opciones: o acabas bien, o acabas hecho un truño con ojos, tipo Whatsapp, de la calabaza que te han dado. BRICONSEJO DE AMOROSIDAD: Jamás en la vida se os ocurra declararos en San Valentín, porque acabaréis con una calabaza del tamaño del Obelisco de Washington. Palabrita :). Y si en ese caso, soy algo masocas y os va el riesgo, who knows?. Intentadlo, a ver que pasa.

Y si no, acabaréis con este sentimiento...

                              

En pleno auge de explosividad total por haber conseguido a la chica o chico correctos, el gordito alado tiene la pasiva costumbre de unirlos por los labios como si fueran Mr. & Mrs. Pegatina. Y claro, hay una parte en el SUBconsciente que entre tanto beso y tanta maniobra bucal o manual, provoca ciertos estímulos sanguíneos, y el riego no llega a la cabeza (de ambos), por lo que se ponen a pensar en otras cosillas más...personales. Dejémoslo ahí, que me estoy metiendo en camisas de once varas...

Total, que si oís sonidos de muelles o golpes frenéticos, ha sido culpa del gordito alado. ¿A que es majo?

Convivo en el edificio con ciertos adolescentes en la flor de la vida, así que me replantearé estudiar sus movimientos durante los próximo días cual explorador del National Geographic. Puede salir un buen documental...sí, sí..


Y ya, llegamos al punto final del moñismo.

3.- Estado de tontuna pastelosa constante entre una pareja de individuos que, al visualizarlos en la cercanía o lejanía, provocan espasmos estomacales, produciendo así una vomitiva serie de arcoíris.

Si en el punto número uno tenemos a las personas pastelosas por excelencia, aquí ya es el summum de todo esto.

Esta vez, en vez de dejar tanto moñismo para ellos solos, en su vida, con sus cosas y demás, prefieren demostrárselo al mundo y restregarlo a ciertos amigos que no pillan cacho ni a tiros. Sin lugar a dudas, una de las mejores sensaciones del mundo.

Detrás de esas conversaciones de whatsapp, está lo gordo del asunto. No solo son las conversaciones, que podrían guardárselas para ellos, pero no, deciden sacarlas a la luz. Deciden darse distintas muestras de cariño por todas las redes sociales, llenando todos los muros, Time Lines y demás con corazones, imágenes románticas y frases de Paulo Coelho. OGH, por el amor de dios...

Pero esto no es lo peor. Digamos que se crea una especia nueva, una fusión entre los primeros y los segundos sujetos dichos en el punto uno. Siguen con la monosidad vergonzosa flotando en el aire, pero se dan cualquier muestra de cariño en público cada 10 segundos (contados), dando envidia a diestro y siniestro.


Frasecitas como "te amo, mi niña", "te quiero, mi gordi", "eres lo mejor que me ha pasado en la vida", "espero que estemos juntos siempre" y muchas más que suelen decirse, se escuchan, porque se escuchan, si pasáis al lado de cualquier pareja de este estilo.

Que cuuuuuuuPUAAAAAAAAAAAJ

Por favor, quedaos en vuestras casas, a ver si revientan los armarios de tanto amor concentrado, coño. Que parecéis la versión super moñas y empalagosa de cualquier cuento Dinsey, que claro, como no son dulces de por si, pues nada, elevemos esto hasta límites insospechados. Total, que más da, somos felices y me importa un bledo el resto del mundo. Wiiiiiiiiiiiii...


Y para rematar la jugada, haré una mención honorífica a aquellas personas sin pareja, las cuales el día de San Valentín les parece o una oportunidad o un desperdicio de día, pero que, a grandes rasgos, suelen verlo todos de la misma manera: una soberana gilipollez.

Prefieren beber ácido y que les claven agujas en distintas partes del cuerpo, a tener que soportar durante un solo día tales muestras de afecto sentimental.

Señoras, señores, va por ustedes :)

Y ahora, después de haberme quedado más ancho que largo y de haber soltado todo esto, vayamos a lo que nos interesa. La receta de esta cheesecake de Oreo que hará las delicias del día de San Valentín.

¿Que tenéis pareja? Bien, podéis hacerla juntitos, comerla juntitos y disfrutarla juntitos.

¿Que no tenéis? Pues te la comes tu solo o sola y te quedas tan a gusto :)

¿Os animáis?


Heartcreak Oreo Cheesecake
Para la base:
  • 28 galletas oreo, separadas la galleta de la crema
  • 10 galletas Digestive
  • 1 cucharada de cacao
  • 1  cucharadita de azúcar
  • 180 gr de mantequilla o margarina fundida
Para el relleno:
  • 680 gr de queso crema tipo Philaderphia
  • 100 gr de azúcar
  • 4 huevos
  • El relleno de las oreo
  • 1 cucharada de nata para montar
  • 1 cucharadita de vainilla
  • 16 galletas oreo cortadas en trozos
Para la salsa de chocolate caliente:
  • 200 ml de nata para montar
  • 100 gr de chocolate con leche
Preparamos un molde de corazón o un molde redondo de unos 23 cm, con papel de horno en la base y las paredes.

Para la base, trituramos las oreo y las galletas con el azúcar y el cacao en polvo. Derretimos la mantequilla en el micro y se la añadimos a las galletas. Mezclamos bien. Tiene que quedar una textura como de arena mojada. Ponemos esta mezcla en el molde, y cubrimos tanto el fondo como las paredes. Reservamos en la nevera.

Precalentamos el horno a 175ºC.

Para el relleno, derretimos el relleno de las galletas junto con la cucharada de nata en el micro. Dejamos enfriar. En un bol, mezclamos el queso crema con el azúcar. Añadimos el relleno de las oreo. Vamos incorporando, uno a uno, los huevos, intentando no meter mucho aire. Añadimos la vainilla y mezclamos bien. Por último, incorporamos las oreo troceadas y mezclamos.

Sacamos el molde de la nevera y ponemos el relleno. Meteremos al horno a 175ºC durante 15 minutos, y pasado ese tiempo, bajamos la temperatura a 120ºC. La mantendremos durante 1 hora, 1 hora y cuarto más o menos.

Sacamos del horno y dejamos enfriar completamente.

Para la salsa de chocolate, ponemos a hervir la nada en un cazo. Una vez haya hervido, añadimos el chocolate y mezclamos bien. Tiene que quedar una salsa lisa y brillante. La echamos por encima del cheesecake y...¡a zampar!





Y ahora, viene la parte buena de todo este lío.

Todo, pero casi absolutamente todo lo que he dicho arriba, lo estoy haciendo a cada minuto que pasa. Sí, el tener novia me tienen en un estado comatoso central, que no me permite ver con claridad todo lo que sucede a mi alrededor. Y sí, casi todo, me pasa en algún momento u otro del día.

Soy un moñas, un empalagoso y estoy perdidamente enamorado. Pero oye, que me apetecía hacer un post de este estilo, y lo que me he divertido haciéndolo, no me lo quita nadie ;)

Pues nada, espero que os haya gustado esta nueva entrada!


Y ya sabéis, si os apetece hacerla y os surge alguna duda, aquí me tenéis, y si la hacéis en casa para vuestros respectivos o para vosotros mismos, ¡mandadme una foto! :D

Nos vemos en la próxima entrada!

Y para animar esto algo más, os dejo esto por aquí. Me gusta la canción. El vídeo ya, lo siento mucho pero no tanto. Chicas (y chicos), alegraros la vista un rato (guiño, guiño)


Besotes gordos para todos y Feliz San Valentín para quien lo celebre!

Muaks!

Jesús

sábado, 31 de enero de 2015

Últimamente escucho de mucha gente, sobre todo de mi familia, e incluso de algunos profesores eso de "Madre mía, tú que pasa, ¿que creces por días o qué?" o "No se si soy yo, pero cada vez te veo, estás más alto".

A ver, hijos de mi vida.

Como pequeña aclaración, y para que sepáis de lo que estoy hablando, mido 1'87. La última vez que me dijeron esto fue hace dos semanas. Hace dos semanas medía exactamente lo mismo: 1'87. Señoras y señores, si me ven más alto, o son las zapatillas que llevo o sois vosotros los que menguáis, porque yo no crezco ni un solo centímetro más.

Vamos, como no tengo problemas con mi altura ni nada, como para crecer un par de centímetros más. En el supuesto caso de que creciera, mi tope sería de 1'90, pero de ahí para arriba, pasando que es gerundio. No quiero crecer más, y mira que me dicen que hasta los 21 todavía quedan. Acabo de cumplir los 20 (que me han sentado como un tiro en el estómago). Como en este año, cosa que dudo, crezca tres centímetros más, el tiro ya me lo pego yo.


Que aunque ser alto parezca muy bonito (que en algunos casos, lo es, pero no siempre), tiene sus pros y sus contras como cualquier otra cosa. Y, como bigardo que soy, relataré desde mi punto de vista esas cosillas cotidianas de la vida que, por suerte o por desgracia, me la alegran o me desgracian la vida. Y, por qué no, cosas que me dice la gente y que en realidad, no son taaaaaaan divertidas.

Empecemos pues, a ver si consigo alegraros el día un rato ;)

"Los altos podéis llegar a todos lados". Cliché donde los haya, madre de dios.

Sí, podemos llegar a los rincones más altos de la casa, tales como estanterías, armarios y demás cosas. Pero, por favor, una cosa es que podamos llegar a lo que está a nuestro alcance, y otra muy distinta es que esa cosa esté un metro por encima de ti y te digan "Cógelo tu, que eres alto". A ver, que el medir tanto no viene con un pack de Gadgetobrazo incorporado.

Eso sí, como vean que puedes llegar a un sitio al que ellos no llegan habitualmente, tu no te preocupes que te van a tener atado en corto cada vez que necesiten esa cosa. Porque vamos, eso me pasa la mayoría de los días con mi madre.


Otro problemilla en mi vida cotidiana. El metro y el bus.

Señores creadores de tales aparatos del mal: tengan en cuenta que el metro ochenta es solo una medida estándar a la hora de hacer las cosas, pero si se les presenta alguien que sobrepase esta medida (he llegado a ver a chicos en el metro más encorvados que una montaña rusa), entrarán agachados o se darán de bruces con las agarraderas y barras metálicas.

Culpable de todo ello.

Más de una vez me he dado un coscorrón con las barras de los buses, y en el metro (no sé por qué), en algunos vagones me doy en el cogote al salir o al entrar en el vagón, cosa que no entiendo. Si tienen todos la misma altura, ¿cómo es posible que me dé a veces sí y a veces no?.

Curiosidades mundanas.


Llegamos a una de las mejores partes.

La cama.

Ese lugar placentero, que después de un día de tocapelotismo máximo, te apetece coger con ganas para dormir a las mil maravillas...

¡MEEEEEEEEEEEEEEEEEEECK! Error 747.

Mi cama es de 1.90, pero creo que, lo que los fabricantes no entienden, es que la gente no duerme como si estuviera metido en un ataúd, tiesos, estirados y con pose de Drácula. Y si alguien en su sano juicio duerme así, no merece vivir. ¡ABURRIDOS!

Digamos que, a lo largo de la noche, voy pasando por varias series de posturas...


El problema viene cuando tus pies se salen de la cama en la postura 13. Para más inri, duermo en una litera, por lo que la parte trasera está con una madera que me impide sacar los pies. Posturas posibles: 3,7,14,15 y 17.

Si, a todo esto, le sumamos que tu hermana duerme en la cama de arriba y que a la mínima salta preguntando que qué hago, pues nada, party loca.

De algún modo u otro me acabo durmiendo, claro está. O no, porque Morfeo últimamente no deja de darme por saco con su insomnio. Más majo...

Prosigamos...

El coche. Otro artilugio del demoño. Cuando tienes un monovolumen como mi papi, todo va a las mil maravillas. Amplio, espacioso. ancho, muuuy ancho. Pero cuando tienes un turismo, agárrense los machos que la diversión está asegurada. Bache en la carretera, cocorotazo al canto. Menos mal que siempre intento sentarme en el asiento del copiloto, pero algunas veces, ir de pasajero es un pelín incómodo.

Veo los Kia, los Toyota, los Citroen estos super anchotes y me muero de la envidia. Sí, necesito un coche, y el carnet primero. Pero tiempo al tiempo.


Creo que, ya para terminar otro de mis monólogos, toquemos ya el tema que más rabia me da: los zapatos. Zapato, deportiva, bota que me gusta por internet, talla que no tienen. Calzo un 46, que no es poco, y puf, para encontrar una deportiva chachi de mi talla, es para gozarlo.

Hace poco me metí en AliExpress, y hay muchas deportivas chulas, pero siempre, siempre, siempre se quedan estancadas en el 41-42. Fabricantes, por el amor de dios, ¡haced tallas más grandes, por favor!

Luego también, al andar voy pisando al que tengo delante cada dos por tres. Y la frase es siempre la misma "¡Ay, me has pisado! Si no tuvieras los pies tan grandes...". Ummmm, ya, claro. Qué hago, elegid: me los acorto, me los amputo o voy de rodillas.

O todas a la vez.

Además, como aclaración, si me veis más alto algunos días, por favor, miradme a los pies. Si llevo las Timberland, estoy 2-3 cm más alto. Si llevo las Vans o las Converse, mido lo mismo. Si llevo las deportivas, para igual que con las Timberland.

Pero, por dios, si llevo las Vans, y me veis más alto...mal vamos, señores.


En fin, chiquines y chiquinas, que ser alto está muy bien y todo ese rollo, pero en algunos casos se lía parda. Menos mal que mi novia es bastante alta, que si no...

Y ahora, vamos a lo que vamos, a lo que de verdad nos interesa, que después de toda la chapa que os he soltado, pues, que menos que recompensároslo con una rica pizza.

Así que, empecemos, que esto e muy sencillito y en un par de horias tenéis la cena lista ;)

Pizza de Champiñones, Jamón y Rulo de Cabra
Para la masa:
  • 250 gr de harina de fuerza
  • 170 gr de agua templada
  • 3/4 de cucharadita de sal
  • 2 cucharadas generosas de aceite de oliva
  • 10 gr de levadura fresca
Para el relleno:
  • Queso mozzarella rallado
  • Salsa de tomate (simplemente, 150 gr de tomate frito mezclado con orégano, perejil, ajo seco y pimienta. Al gusto, como siempre)
  • Champiñones
  • Canónigos
  • Jamón serrano
  • Rulo de Cabra
  • Tomates cherry
  • O lo que más rabia os de :)

Primero, disolvemos la levadura fresca en el agua templada. En un bol o en la amasadora, ponemos todos los ingredientes y empezamos a amasar. Tenemos que conseguir una masa fina y elástica. Tardaremos unos 8-10 minutos.

Damos forma de bola, y dejamos levar unas 2-3 horas, gasta que haya doblado su volumen. 

Una vez haya crecido, precalentamos el horno a 210ºC.

Estiramos nuestra masa, y la ponemos en la bandeja. Yo tengo unas perforadas especiales para pizza, pero en las normales del horno también sirven. Ponemos la salsa de tomate, el queso, los canónigos, los champis laminados, el jamón serrano, el rulo, y los tomatitos partidos a la mitad. Esta es solo una opción, pero podéis rellenarla con lo que más os guste.

Dejamos que la masa leve unos 10-15 minutos. Es lo mejor para tener un borde gordote. ¡Me encantan! Y quien no se come los bordes de las pizzas, no tendrá hueco en mi casa. Es bromis ;)

Una vez el horno esté caliente, ponemos la bandeja en la parte más baja del horno. Horneamos de 15 a 20 minutos, hasta que esté doradita y tostada.

¡Y ya la tenemos!


Ahora toca disfrutarla a tope, que está muy rica. Yo le puse los canónigos al principio, pero resulta que se ponen al final para evitar que se torren. En fin, ponerlos cuando más os guste, al principio o al final jeje

Espero que os haya gustado esta nueva receta salada, y perdón por la tardanza, que me tienen absorbido por completo.

Un besazo enorme y un abrazote fueeeerte fuerte!

Muaks!

Nos vemos por las alturas!

Jesús

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Pues nada, como os iba diciendo, os seguiré dando la tabarra hasta que finalicen mis vacaciones, y, como último post del año que se precie, pues he estado generosa y va a ser una entrada con oferta de 2x1: 2 recetas por el precio de una entrada.

¿Os apetece?


Para la receta de esta entrada, me he basado en una de Nigella Lawson en uno de sus programas especiales de Navidad.

De verdad, por favor, no me digáis que no os entran unas ganas terribles de taparle la boca con un calcetín (usado). ¿Pero se puede ser más exagera en la vida? Vale, sí, ya dije una vez que esta mujer es más exagerada que el columpio de Heidi, pero madre mía. Cada vez que la veo mis instintos asesinos salen a la luz.

Sus recetas serán geniales y todo lo que vosotros queráis, es más, son infalibles a mi modo de ver, porque ya he hecho alguna de sus recetas y nunca, nunca, nunca fallan. Además, están muy ricas.


Que conste, que no solo me pasa con Nigella, con algún que otro cocinero o Youtuber también, pero es que ella es el summum del emperifollismo y la exageración.

Entro otros palabros que se pueden oír a lo largo de su soliloquio de recetas, escucharemos un sinfín de "lovely, beautiful, gorgeous, perfectly, heavenly delicious...", y eso es solo una pequeña parte. Pero vamos, que a lo largo de los pocos minutos que dura uno de sus vídeos es capaz de repetir cada adjetivo entre 4 y 5 veces. Y eso, le pese a quien le pese, a mi me pone de los nervioooooos! :)

Bueno, creo que ya me he metido un poquito con Doña Lawson, la dejaré un poquitín en paz hasta nueva orden.

Bueeeeeeeeeeno, vale, hasta el año que viene la dejaré tranquilita en su mundo de amorosidad y boniteces varias.


Aparte, tampoco es plan de estar todo el día metiéndome con la gente. Lo reconozco, soy de lengua fácil, y en cuanto veo algo por la calle, lo pongo a caldo en cero coma. La cosa empeora cuando voy acompañado y la persona que viene tiene la misma mente que tú, por lo que se produce un Mentis Conectis brutal, hasta que ya no nos aguantamos más y empezamos a picar :)

Es que hay cada cosa que vamos. A quien se le ocurre salir a la calle con un jersey que tiene en todo el centro (pero centro, centro, centro...), una cabeza de reno con la nariz roja, poniendo de bajo las letras de Ho! Ho! Ho!, de color verde, acompañado con una camisa que sobresale por el cuello, de color rojo, con una parka de color beige, un gorro de estos con orejeras y cordalitos, pitillos ajustados y deportivas de estas tan cuquis que se llevan ahora de Nike (falsas, por cierto...).

Vamos, un árbol de navidad andante. Solo le faltaba la estrella en la frente y apañao que iba el muchacho.

No sé que les pasa últimamente a los diseñadores, pero te ves el catálogo de Primark o de H&M, y flipas en colores. Esas camisetas con esos estampados no son normales. El caso es que luego hay gente que se lo pone, léase, el hisptérico de turno con barba.

Para gustos, los colores...


Críticas, críticas everywhere. Gomenasai!

Pero que se le va a hacer. Todos tenemos ojos, todos pensamos, y todos somos libres de opinar. O eso dicen...

La verdad que no sé por qué he puesto ese título a la entrada, si no tiene nada que ver. Bueno, sí, sí tiene que ver, porque ya sabíais que iba a publicar durante los próximos días, o estoy yo muy García Márquez, que tambien puede ser jaja

Ahora que lo pienso, creo que este será el último post del año 2014.

Sip, porque vamos, mañana no creo que piense publicar nada. Entre que ya empieza la "Operación Roscón" y que por la noche salgo, creo que voy a dedicar tooodo el santo día a dormir, sobre todo porque por la noche, me va a rentar el haber dormido jeje

En fin, ya me he enrollado como las persianas en esta entrada algo random, pero bueno jaja A veces soy más pensativo, otras mas directo y a veces...pues, hablo por hablar y salen cosas aleatorias :)

Y ya no me lío más. Vamos con la receta.

Como os he dicho, será 2x1, así que, atentos...


Christmas Chocolate Fruit Cake (para un molde de 25 cm)
  • 250 gr de arándanos secos
  • 150 gr de pasas sultanas
  • 200 gr de ciruelas pasas sin hueso
  • 50 gr de naranja confitada troceada
  • 175 gr de mantequilla
  • 175 gr de azúcar moreno
  • 175 ml de leche condensada o miel (si tenéis miel, mejor)
  • 125 ml de café fuerte
  • 2 o 3 naranjas, de las que sacaremos la ralladura y el zumo
  • 1 cucharadita de mezcla de especias (canela, jengibre, nuez moscada, clavo de olor y pimienta negra)
  • 4 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar
  • 3 huevos batidos
  • 150 gr de harina
  • 75 gr de almendra molida
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 1 cucharadita de levadura
  • Ron, coñac o brandy, vino tinto, anís estrellado, canela, vainilla para las frutas
Como vais a ver, es una receta muuuy sencilla, y solo mancharéis una cosa nada mas para hacerla. Bueno, dos o tres a lo sumo.

Primero, en un bote amplio, ponemos los arandanos, las pasas y las ciruelas, cortadas un poco en trozos gruesos. Metemos dentro una rama de canela, un par o dos de anís estrellado, vainilla...lo que queráis para aromatizar. Cubrimos con partes iguales de ron, coñac y vino tinto. Tapamos el bote, agitamos y dejamos macerar un día o dos (yo lo tuve una semana y pico). Sigamos...

En una cacerola amplia ponemos: las frutas maceradas, con el alcohol y todo, la naranja confitada, la mantequilla, el azúcar moreno, la leche condensada o miel, el café, la ralladura de las naranjas y su zumo, la mezcla de especias y el cacao. Encendemos el fuego y calentamos hasta que esté todo integrado. Mantenemos a fuego bajo durante 10 minutos. Apagamos el fuego, tapamos y dejamos reposar 30 minutos. Esto nos servirá para infusionar todos los aromas, y además, para que sen enfríe un poco, que si no, tortilla al canto con los huevos :)


Precalentamos el horno a 150ºC.

Una vez pasado el tiempo, añadimos los huevos y mezclamos. Tamizamos la harina junto con la almendra, la levadura y el bicarbonato. Mezclamos. Forramos el molde con papel de horno y engrasamos las paredes y las enharinamos. Ponemos nuestra masa en el molde y metemos al horno durante 2 horas. Sí, habéis leído bien: 2 HORAS.

Pasado ese tiempo, sacamos del horno y dejamos enfriar completamente sobre una rejilla. Desmoladamos y ya lo tenemos! Es muuuy rápido de hacer, y como tiene que estar dos horas metido en el horno, pues te despreocupas un poquito y listo :)

Es contundente, muy, muy húmedo, con mucha fruta y un gran sabor a licor, café, chocolate y frutas varias, lo que le da un toque muy especial para estas fechas.

Y ya que estamos, para acompañar a un trocito de esta tarta, ¿os apetece unos de estos?


¿Apetece, verdad?

Pues vamos a ello!

White Hot Chocolate
Para la mezcla base:
  • 250 gr de chocolate blanco frío
  • 60 gr de azúcar
Para el chocolate caliente:
  • 3 cucharadas de la mezcla base
  • 250 ml de leche entera
  • Nata montada
  • Vainilla, canela, anís...
  • Nubes, galletas trituradas, oreos...
En un robot de cocina o en una batidora de vaso, ponemos el chocolate con el azúcar y trituramos a velocidad alta. Tiene que quedar una textura como de arena. ¡Y ya lo tenemos! Sencillo no, lo siguiente. Para conservarlo, lo guardamos en un bote hermético, y puede conservarse durante muuucho tiempo. Pero ya os digo que se acabará en seguida :)

Para hacer el chocolate, calentamos la leche al fuego o al micro hasta que hierva...


Añadimos las cucharadas de la mezcla base...


Removemos bien...


Y por último, le ponemos un generoso copete de nata...


Y decoramos con nubes de colorinchis (los botes y las mini nubes son de Tiger, que os veo venir ;) )...


Esta es una de las versiones, pero ¿que tal un chocolate blanco calentito con un toque de canela y galletas? Ñam!

Para ello, ponemos primero la mezcla base (3 cucharadas) en el fondo junto con un poquito de canela (al gusto)...


Añadimos la leche hirviendo y removemos bien...


Añadimos las galletas machacadas en trozos grandes. Yo usé este juguetito que me cayó en Navidad jejejej


Por último, culminamos con otro generoso copete de nata y espolvoreamos con la galleta triturada. Et voilá! Ya lo tenemos! A disfrutar!


Están suuuuuuuuuuuuuper buenos y merece completamente la pena hacerlos. Además, con la contundencia del bizcocho y la dulzura del chocolate calentito, la mezcla es maravillosa. ¡BRUTAL!


El chocolate se puede hacer tambien con chocolate negro y leche, solo que hay que cambiar las proporciones de azúcar, aunque va un poco a gustos. Para el negro, serían 90 de azúcar, y para el con leche 70 gr son suficientes. Pero lo dicho, a gustos :)

Si queréis, la leche la podéis aromatizar con lo que queráis a la hora de hervirla: con limón, naranja, canela, vainilla, café...no hay límites. Por ejemplo: chocolate blanco y limón, un moka calentito, un especiado de naranja, o de menta....Dios, ¡que ganas de hacerme uno ya!

Pues nada, espero que os haya gustado esta nueva receta.

Aprovecho, como final de la entrada, para felicitaros a todos el Año Nuevo y que paséis una felices fiestas (o lo que queda de ellas), en compañía de amigos, familiares, mascotas, con quién más queráis, que estas fechas se tienen que pasar así, en familia :)

También quería agradeceros este año que me habéis brindado en la blogosfera. Un año lleno de ilusión, de nuevos retos, y de cambios, muchos cambios. Gracias a todos de corazón.

Un besote enorme!

¡FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO 2015! ¡NOS VEMOS EL AÑO QUE VIENE!

Muaks!

Jesús