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lunes, 21 de septiembre de 2015

¿Oís eso?

¿Podéis oírlo?

Shhhhhh, no lo rompáis, por favor, que no quiero que desaparezca.

Silencio...

Tranquilidad...

Estabilidad emocional....

Shhhhhh....


Tras pasar un mes 24/7 completamente ajetreado, por fin puedo escribir esta entrada. Siento muchísimo la tardanza en publicarlo, pero han pasado cosas, MUCHAS COSAS.

Para empezar decir que mi padre está bien...de su primera operación. ¿Y por qué digo primera? Pues porque la cosa no solo se quedó en la glándula que le tenían que quitar. Por suerte o por desgracia, estaba en lista de espera para otra operación, pero esta vez del oído. Total, llevábamos esperando como 3 meses a que le llamaran de la operación, y no se les ocurre llamar nada más que el mismo día que le quitan los punto de la primera operación.

Ole, ole y ole...

A ver, por un lado está bien, porque cuanto antes se quitase de todo, mejor. Pero por el otro, a mi padre le dio el bajonazo del siglo. Tenían pensado irse al pueblo un par de días (que al final se fueron), pero claro, no se veía con ganas después del notición, Finalmente, como eran las ferias de mi otro pueblo, pues accedieron. ¿Y dónde me quedo yo?

Sí, donde imagináis. En Madrid. Solo. Con un encargo con más flores que La Rosaleda del Retiro (chiste fácil para los que seáis de Madrid, y si lo pilláis, os monto un templo). No estuvieron mal esos días en Madrid, me lo pasé realmente bien, pero yo quería pueblito u_u


Creo que nunca he tenido una adicción tan grande como la de este año por salir de aquí. Debe ser la pitopausia o algo de eso, que ya me está empezando a llegar. Total, dentro de 5 meses me caen 21 castañas. Sí, debe de ser eso.

Total, que hace poco le operaron y todo chachi pistachi, operación rápida y sin complicaciones. Genial todo. O nos mira un tuerto, o nos viene el niño con un pan debajo del brazo. Esto es de locos. Así estoy yo, que ya no se ni donde meterme con los altibajos emocionales. Lo mismo puedo estar feliz como un niño con un minion, como aborrecer a la humanidad y querer crear la Bomba J para autoimplosionar sobre mi persona.

Soy un caos. Esto es así. Bendita la chica que en un futuro tenga que aguantar a semejante bigardo deshormonizado. Santa paciencia, zeñó...Pero eso me lo guardo para otra entrada, que me acaba de venir un flús :3

Total, pasa la operación, se van al pueblo, entrego la tarta de las flores, que si no la habéis visto, está en Instagram (tenéis el enlace tanto arriba como en la barra lateral), y cuando parece que llega la tranquilidad, otro mamporro de realidad :D


Hace poco fue la VFNO y todos los años la Joyería Yanes organiza pues eso, un evento donde asiste la gente y se ponen como el kiko. En fin, que a mi padre le tocaba ser el segurata para que no entrara gente que no llevase invitación o similar. ¿Y a quién le ha tocado este año? Al menda lerenda.

Camisita, americana, corbata, unos pitis y unas zapas hipsters y a correr. No se me coló nadie, menos mal. Lo que me gustó fue los piropos que recibí a lo largo de la noche, preguntando que si era yo, que si que guapo estaba... Lo mas gracioso fue que la mayoría de gente del edificio, ¡casi ni me reconoce! Emm, vale que cambie vestido con traje, pero de ahí a ni siquiera saber quién era, algo falla, señora ;)

No es que fuese un trabajo muy duro, la verdad, pero me puso de muy mala baba todo el pijerío reunido en un mismo sitio. El cúlmen de la noche fueron las amigas ultrapijas de uno de los que organizaban la fiesta, que por sus santos...ovarios, tenían que pasar sí o sí, sin invitación, sin pulserita y sin nada, porque sólo iban a saludar. Se pusieron tercas, llamaron al susodicho en cuestión y os juro que no he tenido más ganas en mi vida de reventarle la cara contra el suelo a alguien. Si no fuese porque mis emociones estaban en stand by, las habría matado allí mismo :)

No pensemos mal, que no soy tan violento, es solo una forma de hablar. Y al que diga lo contrario me lo cargo.


Hablando de estabilidades psiquiátricas emocionales, tengo más altibajos que el 7 Picos del Parque de Atracciones (en paz descanse). Como he dicho más arriba, soy el caos emocional personificado, o al menos lo fui durante estos últimos días. No sabía si subirme por las paredes o directamente esconderme en el primer hueco que encontrase. El problema de mis altibajos emocionales es que acaba siempre en el mismo sitio: COMIENDO.

Y mucho.

Lo que sea.

Ansiedad, lo llaman. Yo lo llamo gula emocionan insatisfactoria. Cualquier cosa que sea comestible, me la como. Así estaba, que por mucho que fuese al gimnasio el poco tiempo que comía, no me servía absolutamente de nada. Bueno, algo haría, pero no lo que debería de hacer si me tiro dos horas ahí metido.

En definitiva, que yo estaba como un gremlin cuando le echan agua. Si me pillas bien, te respondo bien. Si me pillas ofuscado, te mato :) Y si me pillas en un evento de alta categoría y me tocas mucho los pelendengues, pues me callo, me meto en mi cueva y te hago vudú para que se te caigan las extensiones :D


Así que ahora que ha llegado la calma de una manera particular y extrañamente fuere de lo común, no quiero que absolutamente nadie, NADIE, me perturbe esa calma y tranquilidad porque, en el momento al que alguien se le ocurre invocar al poder de un tuerto, una gitana con los romeros y a Sandro Rey, yo que vosotros saldría corriendo, o directamente me mudaría de país.

Yo solo aviso que todo el estrés acumulado, que en mi caso suele salir a flote cuando llegan períodos de tranquilidad (ahora estoy escribiendo esto con un tic en el párpado, así que imaginaros), explotará creando una dualidad maligna de mi mismo, con la que podría desatar el poder de todas las criaturas del averno en un solo ser, arrasando a todo lo que se cruce de por medio. Y nada podrá detenerme :)


Me está dando por poner gifs en los post, muchos, pero es que me encantan *___*

En fin, que mientras el caos se va preparando, yo mientras voy a dejaros con esto que tenéis más abajo...


Si no estáis babeando, es que no tenéis perdón de dios. Y si ya lo estábais haciendo desde el comienzo de este post, pues me subís un poquito la mora.

Y ya sí que sí, vamos con la receta!

Chocolate Guinness Layer Cake con Frosting de Mascarpone, Caramelo Salado e Higos
Para el bizcocho:
  • 375 ml de cerveza negra Guinness
  • 375 gr de mantequilla
  • 420 gr de harina
  • 105 gr de cacao en polvo sin azúcar
  • 600 gr de azúcar
  • 210 gr de sour cream o crema agria
  • 3 huevos
  • 1 cucharada de vainilla
  • 1 cucharadita de levadura química
Para la crema:
  • 500 gr de queso mascarpone
  • 500 ml de nata para montar 35% M.G.
  • 200 gr de azúcar glass
Para el caramelo salado:
  • 200 gr de azúcar
  • 50 ml de agua
  • 200 ml de nata para montar 35% M.G
  • 50 gr de mantequilla
  • Sal maldon
Para decorar:
  • Higos frescos de vuestra preferencia
  • Nueces

Primero, precalentamos el horno a 170ºC. Preparamos 4 moldes de 18 cm de diámetro con papel de horno, mantequilla, harina, como más rabia os de.
En un cazo, ponemos la cerveza y la mantequilla, y lo llevamos al fuego hasta que se funda por completo. Dejamos entibiar, y añadimos los huevos, la crema agria y la vainilla. Incorporamos el azúcar y mezclamos. Por último, tamizamos la harina, el cacao y la levadura, y lo mezclamos todo muy bien. Repartimos la masa entre los moldes, y llevamos al horno, durante unos 30 minutos aproximadamente. Para comprobar que están hechos, pinchamos con un palillo en el centro, y si sale limpio, están listos.
Sacamos del horno y dejamos enfriar, primero en el molde, y luego en una rejilla para que se enfríen completamente. Reservamos.

Para la crema, ponemos el queso con el azúcar glas en el bol de la batidora, y batimos a velocidad media hasta incorporar. Aumentamos la velocidad, y vamos echando la nata a chorro grueso, hasta que monte y esté completamente dura. Reservamos en la nevera.

Para el caramelo salado, calentamos la nata en el micro hasta que esté bien caliente. Reservamos. Ponemos en un cazo profundo el azúcar con el agua. A fuego medio, esperamos, con mucho cuidado de que no se nos queme, hasta que coja un tono rubio tirando a moreno, añadimos la nada caliente sin dejar de remover, y con mucho cuidado por favor, que suelta mucho vapor y salta. Retiramos del fuego y añadimos la mantequilla, mezclamos bien, y reservamos para que se enfríe. Echamos sal maldon al gusto, hasta tener un contraste rico entre salado y dulce :)

Para el montaje, nivelamos los bizcochos o bien con cuchillo, o con una lira. Vamos superponiendo capas de bizcocho con camas de crema. Yo la metí en una manga y así pude controlar todas las cantidades por igual. Cuando ya la tengamos, cubrimos la tarta con una capa sujetamigas o crumb coat, y finalmente, la cubrimos entera. Yo al decore usando una cuchara, empezando desde abajo y subiendo, creando surcos.
Para rematar, cortamos unos cuantos higos a la mitad y reservamos. Cogemos las nueces, algo picadas, y las disponemos alrededor de la tarta. Ponemos los higos en el centro, que queden bonitos y colocados, y por último, regamos con el caramelo salado. No sus cortéis en este paso y regarla bien ;D

Y a disfrutar!




La tarta se conserva en la nevera alrededor de 4-5 días sin ningún problema. Esta jugosa pero a la vez tiene una miga algo densa, que combina perfectamente con la crema de queso, y los higos y el caramelo ya la rematan del todo para hacerla lo más espectacular posible.

En casa triunfó, y lo dicho, en 4 días no quedaban ni las migas :D

En fin, señoras y señores, aprovechad los últimos higos de la temporada, aunque la podéis acompañar con otras frutas, las que más os gusten! Ya sabéis que el chocolate y el queso combinan con todo perfectamente. Y en una tarta, aún mas :)

Espero que os haya gustado esta nueva receta y que la probéis en casa, que seguro que no os defrauda. Daros las gracias por seguir ahí, aunque publique de higos a brevas, que hoy me viene al pelo, y por los comentarios y por todo en general.

Se os quiere.

Un besote enorme y un abrazo inmenso!

Muaks!

Jesús

miércoles, 19 de agosto de 2015

No.

No os estoy escribiendo desde el pueblito bueno, no. Llevo anclado y bien amarrado en Madrid desde el día 28 de julio como si no hubiera un mañana.

¿La razón? Digamos que ese mismo día, y esa misma semana en la que se suponía que nos íbamos a ir de vacaciones al pueblo, a desconectar y todo el emperifollado que conlleva, se fue al traste. Mi señor padre empezó con un dolor en la parte inferior de la mandíbula desde que volvieron del pueblo el fin de semana anterior.

"Ya se le pasará", pensamos todos. Craso error. El dolor fue a más hasta tal punto de que no podía ni comer. Total, visita a urgencias. Llegan allí, le hacen unas pruebas y para chasco, lo ingresan, que tiene la glándula salival infectada y obstruida. ¿Solución? Antibióticos a cascoporro y posterior operación para extirpar la glándula.


Se tira 3 días ingresado. En fin, que la hinchazón se le pasa, ya no tiene infección, pero que operar le tienen que operar. Vacaciones canceladas. Como los médicos son así de majos, le dicen que le operan o el 11 o el 18, como fechas fijas y ultrasegurísimas de la muerte. Inocentes de nosotros...

Empezamos a cavilar distintas propuestas en caso de que la operación se la den el 11 o el 18. Sea cual sea el día, aún quedaban dos semanas para que finalizara el mes, lo cual no está nada mal, porque se coge 15 días y chimpún. Que si nos vamos al pueblo, que justo están las ferias así que nos viene bien, y como la de Daimiel empieza también la última semana, pues nada, vemos el inicio y listo. Bueno algo es algo.

Excepto por una cosa.

Mi calvario personal.

Esas dos últimas semana tengo un par de encargos, uno de ellos bastante chungo y con ganas, en el cual me tengo que tirar una semana haciendo flores de pasta de azúcar como si no hubiera un mañana. Es una tarta de 5 pisos, de los cuales 2 tienen que ser completamente de flores. A joder la marrana un rato :D Total, que mis ilusiones de irme al pueblo, pues se quedan donde siempre estuvieron, en un cajón al fondo más impenetrable de todos.

"Bue, tampoco es tan malo, dos semana en Madrid sin nadie, not bad. Haré lo que quiera". MEEEEEEEEC! Error.


Llega el 11, no le llaman, llega el 17, un día antes de la fecha, y siguen sin llamarle, y da la maldita casualidad, de que ese mismo anterior fin de semana, se le vuelve a hinchar la glándula. Se va a urgencias cagándose en todo lo cagable por no haberle avisado de nada de la operación y demás, y vuelve con más antibióticos y con nueva fecha de operación, el día 25.

Durante todo ese tiempo, mi padre ha estado dado de baja en su trabajo, y aquí el que está escribiendo esto, ha pasado a ocupar su lugar. Para los curiosos, mi padre es conserje, así que es en parte un "easy work", pero es el trabajo más aburrido del mundo por excelencia, o al menos eso me parece a mí.

Todas las santas de las mañanas, a las 9 en punto, a abrir el portal, y a hacer las mismas tareas una y otra vez: barrer la calle, barrer el portar, fregarlo, y limpiar los cristales, que como tiene poquitos, pues ea.


Luego están los residentes del edificio, a los cuales ya les saludas como un puto autómata con la mejor cara de felicidad y somnolencia disimulada que puedes poner. "Buenos días, buenas tardes, hasta luego, hasta mañana" y así, repetidas veces. Lo divertido llega cuando saludas a alguien y ni te devuelve el saludo. Vale que seas lunes por la mañana, pero hijo de mi vida, que no cuesta nada ¬¬

Cierro a las 2 de la tarde, como con alma que lleva el diablo y al gym. Desearía con todas mis fuerzas que mi gimnasio tuviese un saco humano de boxeo, y descargarme bien a gusto, peeeero, va a ser que no. Así que solo me queda descargar mi ira incontinente en la elíptica y haciendo pesas.

Vuelvo a abrir a las 5 de la tarde, y aquí llega lo divertido, porque es que no pasa ni dios, así que me tiro sentado otras 4 horitas hasta que cierro. Un plan genial, ¿verdad? Que si dices, pues nada, cierro el portal y me meto en casa, PERO NO, porque los pocos vecinos que quedan son porculeros como ellos solos y la mínima se quejan de por qué está cerrado el portal, Yo lo achaco a que voy al baño, pero ya son tantas veces que lo he dicho, que supongo que los vecinos se pensarán que tengo un movimiento intestinal bastante envidiable o que me estoy muriendo poco a poco. Una de dos.


Para más inri, hace un par de meses fue el cumple de una amiga, y como nadie estaba en Madrid, pues dijimos de celebrarlo algo más tarde, en agosto o así. Yo hablé con mis padres en el supuesto caso de que nos fuésemos la pueblo, de que me cogía un bus, me venia a Madrid, pasaba el fin de semana del cumple y me volvia. No pusieron pegas. Pero visto lo visto con los acontecimientos anteriores, pues mira, lo mismo da que da lo mismo. En Madrid que me quedo.

Siguiendo con las suposiciones de que le operasen el 18, pues nada, tenia la baja de recuperación, se recuperaba, yo dejaba de hacer la suplencia y venía el otro suplente a hacer las vacaciones de mi padre, con lo cual, se me quedaban pues eso, las dos semanas últimas libres, teniendo tiempo para las flores y para el cumple. MEEEEEEC! Error.

¿Adivinad qué día se puso la celebración del cumple? Sí, exactamente.

EL MISMO PUTO MARTES 25 DE LA OPERACIÓN.

A tomar por culo todo. ¡Y eso que hablamos la fecha del cumple hace 3 semanas!

Gracias karma y espíritus ancestrales por tal dosis de alineamiento de planetas.

No tiene más días la santa semana, no, tiene que ser exactamente el martes 25, no les valía el lunes o el miércoles o el viernes. No. Martes. M-A-R-T-E-S.

Etooooo.....








AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARRRRRRRRRRRRRRRRRRRRGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!! Tengo mucha ira y mucha rabia y muchas cosas contenidas aquí dentro.

1...2...3...4...5...6...7...8...9...10

Ea, ya está. Discúlpenme ustedes.

Así que aquí estamos, disfrutando de lo lindo a más no poder.

Temas aparte, que bastante ya os doy la brasa, hoy os traigo unos helaetes que están de rechupete, se hacen en un pispás y eso, que están muy ricos.

Vamos con la receta! Son una helado que no necesitan heladera, así que los podéis hacer si no la tenéis, y si no tenéis molde, pues el recipiente limpio de un yogur os puede venir muy bien :)

Al lio!


Polos de Oreo, Chocolate y Anacardos (8-10 unds aprox)
Para el helado:
  • 400 gr de leche condensada
  • 400 ml de nata para montar
  • 3 paquetes de Oreos machacadas en trozos, no trituradas
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
Para decorar:
  • Chocolate negro, con leche, blanco, el que queráis, pero que haya suficiente como para cubrir los polos. Estos llevan con leche y negro a partes iguales.
  • Anacardos
  • Coco rallado
Para la base del helado, ponemos la nata, la leche condensada y la vainilla en un bol. Si tenéis KA o similar, perfecto, y si no, pues con una batidora de mano os irá genial, palabrita. Empezamos a batir a velocidad alta hasta que forme picos duros, pero sin pasarnos. Añadimos las oreos y le damos otro meneo, que queden bien repartidas.

Una vez hecha la base, rellenamos nuestros moldes. Yo tenía que ir en tandas de 4, porque no tenía más, así que mientras se congelan unos, guardamos la base en la nevera. Rellenos los moldes, los llevamos a congelar por lo menos de 6 a 8 horas o de un día para otro. Recomiendo la segunda opción, que alguno se me partió por el camino por ser un ansias jiji

Y vamos haciendo lo mismo con el resto de la masa. Una vez los tengamos todos, los reservamos en el congelador.

Para la cobertura de chocolate, yo use el vaso de plástico que te viene con todas las turmix a modo de recipiente, porque como es muy hondo, perfecto para bañarlos. Derretimos el chocolate en el micro a potencia media, con intervalos de 30-45 segundos, aunque con el caloret que hace, se funde en seguida. 

Picamos los anacardos en trozos gruesos y dejamos listo todo para bañarlos y ser rápidos, que el chocolate se endurece con la mirada.

Cuando el chocolate esté fundido, sacamos un polo (sí, hay que ir uno a uno) y lo bañamos, que no se quede nada blanco a la vista. Escurrimos un poco el chocolate y rápidamente ponemos los anacardos y el coco encima. Cuando ya veáis que el chocolate ha endurecido, lo dejaremos en un plato con papel de horno, por si acaso el chocolate está algo tierno, para que no se pegue al plato. 

Y así vamos haciendo con todos los helaetes :D

Et voilá!






Me sigue sorprendiendo que un helado que no necesita heladera quede tan increíblemente cremoso. Y lo mejor de todo, es que no se deshace tan rápidamente :D De sabor tengo que decir que me ha sorprendido. El contraste de las oreos con el coco y e los anacardos es brutal, y los sabores se combinan a la perfección :) La idea la saqué de una foto de Instagram de un chef al que sigo, que se ve que había alguna feria gastronómica y los de Magnum hacían helados personalizados. Vi este y me llamó la atención. Y fue un gran acierto, vaya.

En fin, chiquines, que espero no haberos dado mucho la brasa con mi verano precioso y maravilloso (quiero abrazos), y que os animéis a hacer la receta, que seguro os sorprenderá.

Un besote enorme y un abrazo gigantesco!

Feliz verano!

Se os quiere!

Muak!

Jesús

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Pues nada, como os iba diciendo, os seguiré dando la tabarra hasta que finalicen mis vacaciones, y, como último post del año que se precie, pues he estado generosa y va a ser una entrada con oferta de 2x1: 2 recetas por el precio de una entrada.

¿Os apetece?


Para la receta de esta entrada, me he basado en una de Nigella Lawson en uno de sus programas especiales de Navidad.

De verdad, por favor, no me digáis que no os entran unas ganas terribles de taparle la boca con un calcetín (usado). ¿Pero se puede ser más exagera en la vida? Vale, sí, ya dije una vez que esta mujer es más exagerada que el columpio de Heidi, pero madre mía. Cada vez que la veo mis instintos asesinos salen a la luz.

Sus recetas serán geniales y todo lo que vosotros queráis, es más, son infalibles a mi modo de ver, porque ya he hecho alguna de sus recetas y nunca, nunca, nunca fallan. Además, están muy ricas.


Que conste, que no solo me pasa con Nigella, con algún que otro cocinero o Youtuber también, pero es que ella es el summum del emperifollismo y la exageración.

Entro otros palabros que se pueden oír a lo largo de su soliloquio de recetas, escucharemos un sinfín de "lovely, beautiful, gorgeous, perfectly, heavenly delicious...", y eso es solo una pequeña parte. Pero vamos, que a lo largo de los pocos minutos que dura uno de sus vídeos es capaz de repetir cada adjetivo entre 4 y 5 veces. Y eso, le pese a quien le pese, a mi me pone de los nervioooooos! :)

Bueno, creo que ya me he metido un poquito con Doña Lawson, la dejaré un poquitín en paz hasta nueva orden.

Bueeeeeeeeeeno, vale, hasta el año que viene la dejaré tranquilita en su mundo de amorosidad y boniteces varias.


Aparte, tampoco es plan de estar todo el día metiéndome con la gente. Lo reconozco, soy de lengua fácil, y en cuanto veo algo por la calle, lo pongo a caldo en cero coma. La cosa empeora cuando voy acompañado y la persona que viene tiene la misma mente que tú, por lo que se produce un Mentis Conectis brutal, hasta que ya no nos aguantamos más y empezamos a picar :)

Es que hay cada cosa que vamos. A quien se le ocurre salir a la calle con un jersey que tiene en todo el centro (pero centro, centro, centro...), una cabeza de reno con la nariz roja, poniendo de bajo las letras de Ho! Ho! Ho!, de color verde, acompañado con una camisa que sobresale por el cuello, de color rojo, con una parka de color beige, un gorro de estos con orejeras y cordalitos, pitillos ajustados y deportivas de estas tan cuquis que se llevan ahora de Nike (falsas, por cierto...).

Vamos, un árbol de navidad andante. Solo le faltaba la estrella en la frente y apañao que iba el muchacho.

No sé que les pasa últimamente a los diseñadores, pero te ves el catálogo de Primark o de H&M, y flipas en colores. Esas camisetas con esos estampados no son normales. El caso es que luego hay gente que se lo pone, léase, el hisptérico de turno con barba.

Para gustos, los colores...


Críticas, críticas everywhere. Gomenasai!

Pero que se le va a hacer. Todos tenemos ojos, todos pensamos, y todos somos libres de opinar. O eso dicen...

La verdad que no sé por qué he puesto ese título a la entrada, si no tiene nada que ver. Bueno, sí, sí tiene que ver, porque ya sabíais que iba a publicar durante los próximos días, o estoy yo muy García Márquez, que tambien puede ser jaja

Ahora que lo pienso, creo que este será el último post del año 2014.

Sip, porque vamos, mañana no creo que piense publicar nada. Entre que ya empieza la "Operación Roscón" y que por la noche salgo, creo que voy a dedicar tooodo el santo día a dormir, sobre todo porque por la noche, me va a rentar el haber dormido jeje

En fin, ya me he enrollado como las persianas en esta entrada algo random, pero bueno jaja A veces soy más pensativo, otras mas directo y a veces...pues, hablo por hablar y salen cosas aleatorias :)

Y ya no me lío más. Vamos con la receta.

Como os he dicho, será 2x1, así que, atentos...


Christmas Chocolate Fruit Cake (para un molde de 25 cm)
  • 250 gr de arándanos secos
  • 150 gr de pasas sultanas
  • 200 gr de ciruelas pasas sin hueso
  • 50 gr de naranja confitada troceada
  • 175 gr de mantequilla
  • 175 gr de azúcar moreno
  • 175 ml de leche condensada o miel (si tenéis miel, mejor)
  • 125 ml de café fuerte
  • 2 o 3 naranjas, de las que sacaremos la ralladura y el zumo
  • 1 cucharadita de mezcla de especias (canela, jengibre, nuez moscada, clavo de olor y pimienta negra)
  • 4 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar
  • 3 huevos batidos
  • 150 gr de harina
  • 75 gr de almendra molida
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 1 cucharadita de levadura
  • Ron, coñac o brandy, vino tinto, anís estrellado, canela, vainilla para las frutas
Como vais a ver, es una receta muuuy sencilla, y solo mancharéis una cosa nada mas para hacerla. Bueno, dos o tres a lo sumo.

Primero, en un bote amplio, ponemos los arandanos, las pasas y las ciruelas, cortadas un poco en trozos gruesos. Metemos dentro una rama de canela, un par o dos de anís estrellado, vainilla...lo que queráis para aromatizar. Cubrimos con partes iguales de ron, coñac y vino tinto. Tapamos el bote, agitamos y dejamos macerar un día o dos (yo lo tuve una semana y pico). Sigamos...

En una cacerola amplia ponemos: las frutas maceradas, con el alcohol y todo, la naranja confitada, la mantequilla, el azúcar moreno, la leche condensada o miel, el café, la ralladura de las naranjas y su zumo, la mezcla de especias y el cacao. Encendemos el fuego y calentamos hasta que esté todo integrado. Mantenemos a fuego bajo durante 10 minutos. Apagamos el fuego, tapamos y dejamos reposar 30 minutos. Esto nos servirá para infusionar todos los aromas, y además, para que sen enfríe un poco, que si no, tortilla al canto con los huevos :)


Precalentamos el horno a 150ºC.

Una vez pasado el tiempo, añadimos los huevos y mezclamos. Tamizamos la harina junto con la almendra, la levadura y el bicarbonato. Mezclamos. Forramos el molde con papel de horno y engrasamos las paredes y las enharinamos. Ponemos nuestra masa en el molde y metemos al horno durante 2 horas. Sí, habéis leído bien: 2 HORAS.

Pasado ese tiempo, sacamos del horno y dejamos enfriar completamente sobre una rejilla. Desmoladamos y ya lo tenemos! Es muuuy rápido de hacer, y como tiene que estar dos horas metido en el horno, pues te despreocupas un poquito y listo :)

Es contundente, muy, muy húmedo, con mucha fruta y un gran sabor a licor, café, chocolate y frutas varias, lo que le da un toque muy especial para estas fechas.

Y ya que estamos, para acompañar a un trocito de esta tarta, ¿os apetece unos de estos?


¿Apetece, verdad?

Pues vamos a ello!

White Hot Chocolate
Para la mezcla base:
  • 250 gr de chocolate blanco frío
  • 60 gr de azúcar
Para el chocolate caliente:
  • 3 cucharadas de la mezcla base
  • 250 ml de leche entera
  • Nata montada
  • Vainilla, canela, anís...
  • Nubes, galletas trituradas, oreos...
En un robot de cocina o en una batidora de vaso, ponemos el chocolate con el azúcar y trituramos a velocidad alta. Tiene que quedar una textura como de arena. ¡Y ya lo tenemos! Sencillo no, lo siguiente. Para conservarlo, lo guardamos en un bote hermético, y puede conservarse durante muuucho tiempo. Pero ya os digo que se acabará en seguida :)

Para hacer el chocolate, calentamos la leche al fuego o al micro hasta que hierva...


Añadimos las cucharadas de la mezcla base...


Removemos bien...


Y por último, le ponemos un generoso copete de nata...


Y decoramos con nubes de colorinchis (los botes y las mini nubes son de Tiger, que os veo venir ;) )...


Esta es una de las versiones, pero ¿que tal un chocolate blanco calentito con un toque de canela y galletas? Ñam!

Para ello, ponemos primero la mezcla base (3 cucharadas) en el fondo junto con un poquito de canela (al gusto)...


Añadimos la leche hirviendo y removemos bien...


Añadimos las galletas machacadas en trozos grandes. Yo usé este juguetito que me cayó en Navidad jejejej


Por último, culminamos con otro generoso copete de nata y espolvoreamos con la galleta triturada. Et voilá! Ya lo tenemos! A disfrutar!


Están suuuuuuuuuuuuuper buenos y merece completamente la pena hacerlos. Además, con la contundencia del bizcocho y la dulzura del chocolate calentito, la mezcla es maravillosa. ¡BRUTAL!


El chocolate se puede hacer tambien con chocolate negro y leche, solo que hay que cambiar las proporciones de azúcar, aunque va un poco a gustos. Para el negro, serían 90 de azúcar, y para el con leche 70 gr son suficientes. Pero lo dicho, a gustos :)

Si queréis, la leche la podéis aromatizar con lo que queráis a la hora de hervirla: con limón, naranja, canela, vainilla, café...no hay límites. Por ejemplo: chocolate blanco y limón, un moka calentito, un especiado de naranja, o de menta....Dios, ¡que ganas de hacerme uno ya!

Pues nada, espero que os haya gustado esta nueva receta.

Aprovecho, como final de la entrada, para felicitaros a todos el Año Nuevo y que paséis una felices fiestas (o lo que queda de ellas), en compañía de amigos, familiares, mascotas, con quién más queráis, que estas fechas se tienen que pasar así, en familia :)

También quería agradeceros este año que me habéis brindado en la blogosfera. Un año lleno de ilusión, de nuevos retos, y de cambios, muchos cambios. Gracias a todos de corazón.

Un besote enorme!

¡FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO 2015! ¡NOS VEMOS EL AÑO QUE VIENE!

Muaks!

Jesús

domingo, 13 de julio de 2014

Cansancio...

Agotamiento...

Frío...

Calor a ratos...

Autoescuela...

En definitiva: un asco :)



jueves, 5 de junio de 2014

Hola a tod@s de nuevo!

Creo que es la primera vez en lo que va de año que publico tan de seguido y que me paso tanto por aquí, pero bueno, a veces tengo más tiempo y otras no. ¡Es lo que toca!

La semana que viene ya acabo definitivamente mi primer año de cocina.

Un año en el que he aprendido de todo un poco, aunque me he llevado alguna que otra sorpresa. Lo que yo creía que era de una forma, luego resulta que era de otra. O cuando incluso mi profesor de pastelería me pedía consejo para alguna elaboración en particular, o me pedía alguna receta.

¡Y yo que creía que lo sabían todo!



martes, 6 de mayo de 2014

Hola a tod@s de nuevo!

¡Cuanto tiempo! ¿Me reconocéis? ¿Os acordáis de mi, o ya os habéis olvidado? Ya estoy en la etapa final del curso, apenas dos mesecitos y seré todo vuestro. ¡Que ganas de verano tengo ya, por dios!

Pero antes del verano estuvieron las vacaciones de Semana Santa, y en uno de esos días, aproveché para grabar otro vídeo con mi amiga y bloggera Tamara, de Dita Cupcakes. Ambos teníamos muchas ganas de quedar y de hornear juntos, y como yo estaba de vacas y ella esta libre, pues se dio la ocasión.


El problema es que muchas fotos no tengo, y las fotos que veis están hechas con el móvil. Las galletas, nada más llegar a casa, duraron un día. ¡UN DIA! He de reconocerlo, en mi familia todos somos unos gochos, menos mi hermana, que es un caso aparte jeje

Aún así, tengo vídeo, y con eso yo ya estoy más que contento, porque tenía ya unas ganas locas de grabar. Encima esta receta viene genial para la gente que sea intolerante al gluten, ya que son unas galletas que no llevan harina. Nosotros le pusimos chips de chocolate y avena, pero podéis añadirle cualquier fruto seco que más os guste e incluso fruta. Son taaaaaaaaaaaaan blanditaaaaaaas, y taaaaaaaaaaan ricas....Ais, se me hace la boca agua solo de recordarlas.

En fin, no me enrollo más y vamos con la receta!


Megacookies de Mantequilla de Cacahuete, Chocolate y Avena (Sin Gluten)
  • 110 gr de mantequilla de cacahuete
  • 140 gr de azúcar moreno
  • 2 huevos
  • 1 y 1/2 cucharadita de vainilla
  • 70 gr de avena
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 60-80 gr de chips de chocolate o chocolate troceado en su defecto
  • 1/2 cucharadita de sal
Precalentamos el horno a 175ºC. Preparamos una bandeja de horno con papel de horno. En un bol o con nuestra batidora, batimos la mantequilla de cacahuete con el azúcar moreno hasta que esté bien integrado. Añadimos los huevos, la vainilla y la sal. Mezclamos bien. Mezclamos la avena con el bicarbonato y lo añadimos a la masa. Por último, incorporamos los chips de chocolate con la espátula para no romper los chips.
Con una cuchara para bolas de helado, vamos sacando porciones de masa y las vamos depositando en la bandeja del horno. A nosotros nos salieron 12 megacookies. ¡ÑAM! Aplanamos un poquito mas bolas, y horneamos durante 9-11 min aproximadamente. Sacamos del horno y dejamos enfriar completamente en la bandeja. Son muy blanditas, y si las sacamos de la bandeja muy rápido, se nos partirán, ¡así que tened paciencia! :D 
Y ya, cuando se hayan enfriado....¡a comeeeeeeeeeeeeeeeeer!
Y para ver la elaboración, que mejor que un vídeo



Pues nada, espero que os haya gustado esta nueva receta y que la intentéis en casa. Si la hacéis, mandar fotito o subirla al FB y nos etiquetáis!! :D !Nos haria mucha ilusión!


Pues nada, nos vemos en el próximo post!

Un besote enoooooooooooooooooooooorme!!

Muaks!

Jesús